
Daños por líquidos
¿Se te ha derramado un líquido sobre el portátil? ¿Un café encima del teclado?
Nos encargamos de repararlo sin que pagues nada.
Sin franquicias ni carencias. Cubre tu portátil frente a daños accidentales, daños por líquidos, robo y hurto. Contrata en menos de 5 minutos y con cobertura desde el primer día.
Calcula el seguro para tu móvil
Si cambias de producto ahora, perderás los datos de la cotización actual.
100% digital: gestiona tu seguro, declara siniestros y sigue su estado desde el móvil, en cualquier momento.
Abre tu siniestro en segundos desde la app, sin llamadas ni papeleo.
Localiza tu móvil asegurado si te lo roban o lo pierdes.
Verificamos el estado de tu dispositivo con una foto, al instante.
Consulta el estado de tu siniestro cuando quieras, desde donde estés.

¿Se te ha derramado un líquido sobre el portátil? ¿Un café encima del teclado?
Nos encargamos de repararlo sin que pagues nada.

Golpes, caídas o una pantalla rota: tu portátil también sufre accidentes.
En Insurama te lo reparamos y nos hacemos cargo de todos los costes.

¿Conoces la diferencia? Un robo conlleva violencia, como en un atraco. Un hurto implica un descuido, como cuando te llevan el portátil sin darte cuenta. Muchas aseguradoras cubren solo la primera.
Nosotros cubrimos las dos.
Resolvemos las dudas más habituales sobre tu seguro de portátil Insurama.
Cubre la rotura accidental de tu portátil, incluida la pantalla. Si se daña, nos encargamos de la reparación.
Cubre la rotura accidental y el robo. Reparamos los daños y, en caso de robo, te entregamos un equipo igual o similar al que tenías.
Cobertura total: cualquier daño accidental, daños por líquidos, robo y hurto. Reparación en caso de daños; equipo equivalente en robo o hurto.
Cualquier ordenador portátil, laptop o Chromebook de cualquier marca, con hasta 36 meses de antigüedad. Solo necesitas un documento que acredite la propiedad (factura, contrato de compraventa, etc.).
Sí. Con el albarán de entrega lo aseguramos por su valor de mercado.
Puedes asegurarlo con un albarán de entrega, un contrato de compraventa u otro documento que acredite la propiedad, con fecha de adquisición, marca, modelo y número de serie. El documento debe estar a tu nombre.
Tu DNI, nombre y apellidos, y los datos del portátil: marca, modelo, fecha de compra, precio de compra y número de serie (en la propia carcasa). Si no pagaste nada por él, indica su precio de mercado.
Mediante tarjeta de débito o crédito, con opción de pago mensual o anual. El primer recibo se carga al contratar; los pagos mensuales se procesan la misma fecha cada mes (puedes solicitar cambio de fecha).
Una duración inicial de 12 meses, con prórroga automática por periodos de 12 meses salvo que nos avises con 30 días de antelación.
No. No hay franquicia ni carencia: la cobertura está activa desde el primer día y no te pediremos pagos adicionales por siniestro. Si pagas a plazos, sí deberás abonar el resto de la prima anual pendiente.
Sí, no hay carencia. Estará cubierto una vez verificado el estado del equipo en la app de Insurama.
Sí. Tras contratar, desde la app envías tres fotos (pantalla, parte delantera y parte trasera con el número de serie visible), sin fundas ni protectores. Las coberturas entran en vigor una vez verificado.
Hasta dos al año: uno por daños (rotura, daño material o agua) y otro por robo o hurto.
Declara el siniestro desde la app o el Espacio Cliente. En rotura, recogemos el equipo donde te venga bien y lo reparamos en SAT oficial. En robo o hurto, presenta la denuncia y adjunta la documentación; en un máximo de 7 días recibes un equipo igual o de prestaciones y gama similares.
Entra en la app o el Espacio Cliente, selecciona la póliza del equipo dañado, rellena el formulario, elige el tipo de siniestro y adjunta la documentación. Después podrás seguir su estado en todo momento.
Desde la app o el Espacio Cliente, con el usuario y contraseña del email de bienvenida, de forma inmediata.
No se cubren accesorios, arañazos, desgaste normal, daños eléctricos o mecánicos, pérdida de datos, defectos preexistentes, eventos extremos (guerra, terrorismo, riesgos nucleares) ni daños intencionados o por negligencia.